Pack 6 kg Café en Grano Cream Especial Jurado | 6 bolsas de 1 kg

Precio: 108,54 €
(0,14 € taza)
Impuestos excluidos

Pack de 6 kg de café en grano Jurado Cream Especial

El Pack 6 kg Café en Grano Cream Especial Jurado reúne seis bolsas de un kilo de la mezcla de entrada de la gama Cream, la más equilibrada del catálogo del tostador alicantino y la que mejor encaja en un consumo diario intenso.

Café Jurado tuesta en Alicante desde 1912 y su gama Cream está construida para hostelería: mezclas pensadas para máquina de brazo, con la constancia que exige servir cientos de cafés iguales a lo largo del día.

Se tuesta sin añadir azúcar en el proceso, al contrario que el torrefacto que todavía abunda en el canal profesional español. Ese añadido da color y cuerpo, pero deja un punto quemado y ensucia el equipo bastante más rápido.

En taza da un café de cuerpo medio, con amargor contenido y crema consistente, sin acidez destacada. Es el perfil que espera encontrar un cliente español cuando pide un café en una barra.

El formato de seis kilos es el de la compra profesional o la de un consumo doméstico alto con molinillo. Frente a la bolsa suelta, el precio por kilo baja y los pedidos al año se reducen de forma notable.

Seis kilos rinden alrededor de ochocientos cincuenta espressos calculando siete gramos por dosis, cifra que sitúa el coste por taza muy por debajo de cualquier formato porcionado.

Comprar en grano y moler en el momento es la decisión que más afecta a la calidad de la taza, por encima del origen y del precio. El café molido pierde la mayor parte de sus aromas volátiles en los primeros quince minutos.

Para un local, el kilo permite además calibrar el molinillo con margen, cosa que las bolsas pequeñas no dan. Cualquier ajuste serio exige sacrificar varias dosis hasta dar con el punto.

Dentro de la gama Cream conviven la Selección y la versión descafeinada, con el mismo planteamiento y compatibles con el mismo molinillo.

Comprar en grano y moler en el momento es la decisión que más afecta a la calidad de la taza, por encima del origen y del precio. Los aromas volátiles se pierden en su mayoría durante los quince minutos siguientes a la molienda, así que moler justo antes de preparar es lo que separa una taza aromática de una correcta.

Para un local, el kilo permite además calibrar el molinillo con margen, cosa que las bolsas pequeñas no dan. Cualquier ajuste serio exige sacrificar varias dosis hasta dar con el punto, y con doscientos cincuenta gramos ese proceso se lleva una parte notable del contenido.

Conserva las bolsas cerradas, en lugar fresco, seco y sin luz directa, y abre solo la que estés usando.

Disponibilidad del producto: Últimas unidades en stock
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Comprar seis kilos: conservación y rotación del café en grano Jurado Cream Especial

La duda razonable al comprar seis kilos de café es si el último se habrá estropeado antes de llegar a él. La respuesta depende del ritmo de consumo y de cómo se guarde, y merece números concretos en lugar de generalidades.

Un bar que sirva cien cafés al día consume unos setecientos gramos diarios, de modo que seis kilos duran poco más de una semana. En ese escenario no hay ningún riesgo de deterioro y el formato es sencillamente el que corresponde. En consumo doméstico alto, con dos o tres cafés diarios, el pack cubre varios meses y ahí sí conviene cuidar el almacenaje.

Lo que degrada el café en grano es el oxígeno, la luz, el calor y la humedad, por ese orden. La bolsa original incorpora una válvula unidireccional que deja salir el dióxido de carbono del tueste sin dejar entrar aire, así que mientras esté cerrada la protección es buena. La clave es abrir solo una bolsa cada vez.

Cuando la bolsa está abierta, el reloj empieza a correr en serio. Lo ideal es cerrarla bien después de cada uso, expulsando el aire, y sacar únicamente lo que se va a moler. Si se trasvasa a un bote, debe ser hermético y opaco: el cristal transparente sobre la encimera es bonito y perjudicial, porque la luz degrada los aceites con rapidez.

Sobre el frigorífico conviene insistir porque la creencia está muy extendida y resulta contraproducente. Al sacar la bolsa fría se forma condensación sobre el grano, y esa humedad acelera su deterioro. A eso se suma que el café capta con facilidad los aromas de alrededor, y pocos lugares hay más cargados de olores.

El congelador es otra historia y sí funciona, pero con condiciones: solo para bolsas sin abrir, en envase hermético, y sin ciclos de congelación y descongelación repetidos. Para seis kilos que se van a consumir en semanas, no compensa la complicación.

En cuanto a la molienda, cada método pide la suya. Fina para espresso, media para cafetera italiana y filtro, y gruesa para prensa francesa, donde el café pasa minutos en contacto con el agua. Ese ajuste condiciona el resultado mucho más que el origen del grano, y es lo primero que hay que revisar al abrir una bolsa nueva.

Un detalle que solo se aprecia con el tiempo: el café recién tostado libera gas durante días y eso altera la extracción, dando tazas irregulares con crema exagerada. La ventana óptima para espresso suele situarse entre una y cuatro semanas desde el tueste, plazo que en café ya distribuido está normalmente cumplido.

Para situar el rendimiento con cifras, seis kilos dan alrededor de ochocientos cincuenta espressos a siete gramos por dosis. Frente a cualquier formato porcionado, la diferencia de coste por taza es de varias veces, y a eso se suma la mejora que aporta moler en el momento.

Café Jurado tuesta en Alicante desde 1912 y su gama Cream está construida específicamente para hostelería: mezclas pensadas para máquina de brazo, con la constancia que exige servir cientos de cafés iguales a lo largo de una jornada.

Las seis bolsas se envían en su embalaje original de fábrica, con lote y fecha de consumo preferente impresos en cada una.

  • Marca
  • Referencia
    30016849X6
  • ean13
    1011123200016

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