Pack 6 kg Café en Grano Excellence 100% Arábica Jurado | 6 bolsas de 1 kg
Pack de 6 kg de café en grano Jurado Excellence 100% Arábica
El Pack 6 kg Café en Grano Excellence 100% Arábica Jurado es la referencia más alta del catálogo del tostador y la única de la gama que prescinde por completo del robusta.
Frente al robusta, el arábica aporta acidez, dulzor y un abanico aromático más amplio, pero cede en cuerpo y sobre todo en crema, que es el componente que la otra especie aporta en abundancia.
Prescindir del robusta da una taza más limpia y aromática, con menos amargor de fondo. La contrapartida es una crema algo más fina y un cuerpo más ligero, consecuencia física de la especie y no del tueste.
Conviene saberlo antes de comprar seis kilos, porque es la causa más frecuente de decepción con los cien por cien arábica en hostelería. Un local acostumbrado a mezclas con robusta notará menos crema en la taza y puede interpretarlo como un problema cuando es el resultado esperado.
A cambio se gana en aroma y en matices, que es lo que permite servir un café con argumento propio en lugar de uno correcto e indistinguible del de la competencia.
Es tueste natural, sin azúcar añadido, lo que en una referencia de este nivel resulta imprescindible: el torrefacto taparía exactamente aquello por lo que se paga.
Seis kilos rinden alrededor de ochocientos cincuenta espressos a siete gramos por dosis, de modo que el sobrecoste de gama por café servido se queda en céntimos.
Es la referencia indicada para locales que quieran posicionar el café como parte de su propuesta, y para consumo doméstico exigente con molinillo propio.
También responde muy bien en métodos de filtro y en cafetera italiana, donde la ausencia de robusta se nota menos porque la crema deja de ser el criterio principal.
Es la referencia indicada para locales que quieran posicionar el café como parte de su propuesta, y para consumo doméstico exigente con molinillo propio.
Responde además muy bien en métodos de filtro y en cafetera italiana, donde la ausencia de robusta se nota menos porque la crema deja de ser el criterio principal y pasa a serlo el aroma.
Prescindir del robusta da una taza más limpia y aromática, con menos amargor de fondo, a cambio de una crema más fina. Conviene saberlo antes de comprar seis kilos, porque un local acostumbrado a mezclas con robusta puede leer esa crema más ligera como un defecto cuando es el resultado esperado.
Seis kilos rinden alrededor de ochocientos cincuenta espressos calculando siete gramos por dosis, cifra que reparte el sobrecoste de gama entre cientos de servicios y lo deja en céntimos por taza.
Guarda las bolsas cerradas, en sitio fresco, seco y opaco, y abre solo la que vayas a consumir.
Cien por cien arábica en barra: cómo aprovechar el café en grano Jurado Excellence 100% Arábica
La etiqueta cien por cien arábica se ha convertido en un reclamo comercial que se interpreta como calidad superior sin más matices, y conviene precisarlo. El arábica cuesta más caro en origen, cotiza en un mercado distinto y su rendimiento por hectárea es menor, así que el precio más alto está justificado. Pero eso no lo convierte automáticamente en mejor para todos los usos.
La tradición italiana del espresso incorpora entre un diez y un treinta por ciento de robusta precisamente porque aporta la crema densa y persistente que se asocia al café de bar. Un cien por cien arábica da una crema más fina y de menor duración, y en un servicio donde la taza se sirve y se mira antes de beberla, eso tiene consecuencias.
Dicho esto, lo que se gana está en la taza y no en la vista. Un arábica bien tostado tiene una complejidad aromática que una mezcla con robusta no alcanza, y eso es lo que permite que un cliente note la diferencia y vuelva. La decisión depende de si tu público valora más la crema o el sabor.
Hay una vía intermedia que muchos locales adoptan y funciona bien: usar el cien por cien arábica para el café solo y una mezcla con robusta para las bebidas con leche. En un cortado o un café con leche, los matices del arábica quedan tapados y la crema importa menos, así que el gasto se optimiza sin que nadie lo note.
Sobre la extracción, este café agradece una molienda ligeramente más fina que las mezclas con robusta, porque el arábica solo ofrece menos resistencia al agua. Si al cambiar de café el espresso empieza a salir demasiado rápido y claro, cerrar un punto el molinillo suele resolverlo.
La temperatura también admite matiz. Los cafés de tueste medio y perfil aromático responden bien a temperaturas ligeramente más altas dentro del rango seguro, en torno a noventa y tres o noventa y cuatro grados, porque eso ayuda a extraer los azúcares y a equilibrar la acidez.
Para métodos de filtro o cafetera italiana, esta referencia rinde especialmente bien. Al no depender de la crema, el criterio pasa a ser el aroma y ahí el arábica gana con claridad. En italiana conviene retirar del fuego en cuanto empiece a salir café con ruido de vapor, sin esperar a que termine de subir, porque esa última fracción aporta el amargor quemado que arruina la taza.
En cuanto al almacenaje de seis kilos, la regla es la de siempre: abrir una bolsa cada vez y mantener el resto precintado. La válvula unidireccional del envase deja salir el gas del tueste sin dejar entrar aire, de modo que una bolsa cerrada conserva el café en muy buenas condiciones durante todo su periodo de consumo preferente.
Sobre el rendimiento, seis kilos dan alrededor de ochocientos cincuenta espressos a siete gramos por dosis, de modo que el sobrecoste de una gama superior se reparte entre cientos de servicios y se queda en céntimos por taza. Es el argumento que hace viable la gama alta en hostelería.
Para métodos de filtro o cafetera italiana esta referencia rinde especialmente bien, porque al no depender de la crema el criterio pasa a ser el aroma, y ahí el arábica gana con claridad frente a cualquier mezcla con robusta.
Las seis bolsas llegan en su embalaje original, con lote y fecha de consumo preferente a la vista en cada una.