Pack de 5 Senseo café Descafeinado Marcilla 28 monodosis
Pack de 140 monodosis Senseo Marcilla descafeinado
El descafeinado encaja especialmente bien con el sistema Senseo por una razón que tiene que ver con cómo funciona la extracción a baja presión.
Este sistema no busca la concentración de un espresso sino una taza más larga y suave, con un perfil cercano al café de filtro con cuerpo.
Ese planteamiento coincide con el momento en que la mayoría de la gente toma descafeinado: por la tarde o la noche, con calma y en taza mediana.
Un espresso descafeinado a esa hora resulta a menudo excesivo, mientras que una taza larga y suave encaja mejor con el momento.
Para situarlo, un té negro aporta entre cuarenta y setenta miligramos, así que un descafeinado deja bastante menos cafeína que una infusión de té.
La monodosis es un disco de papel filtro con el café prensado dentro, sin plásticos ni aluminio, que va directo al compost o a la fracción orgánica.
Ciento cuarenta monodosis dan mucho recorrido en descafeinado, cuya rotación suele ser menor que la del café normal.
La normativa europea exige retirar más del noventa y siete por ciento para usar la denominación, lo que deja unos tres o cuatro miligramos por taza.
Un té negro aporta entre cuarenta y setenta miligramos, así que un descafeinado deja bastante menos cafeína en el cuerpo que una infusión de té.
Ciento cuarenta monodosis dan mucho recorrido en descafeinado, cuya rotación suele ser bastante menor que la del café normal.
Baja presión y descafeinado: por qué se llevan bien
Cada sistema de café porcionado tiene un perfil de extracción que favorece unos productos sobre otros, y el descafeinado es un caso donde esa afinidad se nota.
El proceso de extracción de cafeína deja el grano algo más poroso y frágil, lo que altera su comportamiento durante la extracción. En un sistema de presión alta, esa porosidad puede traducirse en extracciones rápidas y tazas con menos cuerpo del esperado.
En un sistema de baja presión como este, donde el agua atraviesa el café con suavidad y durante más tiempo, esa diferencia estructural pesa mucho menos.
El resultado es que un descafeinado en Senseo se acerca bastante más al perfil de su equivalente con cafeína de lo que ocurre en sistemas de espresso, donde la comparación suele resultar desfavorable.
A eso se suma una coincidencia de contexto. El descafeinado se consume mayoritariamente por la tarde y la noche, en momentos de calma y en taza mediana, que es exactamente el terreno de este sistema.
Sobre la preparación, el punto que más condiciona el resultado es la colocación de la monodosis. Debe quedar centrada y plana en el soporte, con el lado convexo hacia arriba.
La segunda costumbre que mejora la taza es enjuagar el soporte tras cada uso. Al ser papel filtro, siempre queda algo de poso húmedo en la base, y si se deja de un día para otro se reseca y afecta al sabor.
En cuanto al volumen de compra, conviene ajustarlo a la baja respecto al café normal. El descafeinado se consume con menos frecuencia en la mayoría de casas, y ciento cuarenta monodosis pueden cubrir muchos meses.
Merece la pena comprobar la fecha de consumo preferente al recibir el pedido para asegurarse de tener margen suficiente por delante.
Sobre la conservación, el papel filtro es más sensible a la humedad que una cápsula hermética. Almacenar en seco y sobre estantería, no directamente sobre el suelo, evita el problema más habitual, que es la condensación por contacto con una superficie fría.
Las cinco cajas se sirven en su embalaje original con lote y fecha de consumo preferente impresos.
El disco de papel filtro tiene además una ventaja de gestión que muchos valoran: va directo al compost o a la fracción orgánica, sin plásticos ni aluminio que separar ni posos que vaciar previamente.