Master Blonde Espresso Roast Starbucks 120 cápsulas
Pack de 120 cápsulas de Starbucks Blonde Espresso Roast para Nespresso
El Master Blonde Espresso Roast Starbucks 120 cápsulas es el extremo claro del catálogo de la marca, y la referencia que rompe con lo que se espera de ella. Doce tubos de diez cápsulas.
Blonde designa un tueste corto, detenido antes de que se desarrollen los compuestos tostados y amargos. Lo que queda es un café con acidez viva, notas cítricas y dulces, y un cuerpo más ligero.
Es exactamente lo contrario del Espresso Roast de la casa. Donde aquel busca contundencia para sostener bebidas con mucha leche, este busca suavidad y aroma, y está pensado para tomarse solo o con muy poca leche.
La marca lo lanzó para atraer a quienes encontraban demasiado intenso su café habitual, y funcionó: hoy es una de sus referencias con más recorrido entre quienes no se consideran cafeteros de tueste oscuro.
Conviene entender qué ocurre durante el tueste para saber qué estás comprando. En los primeros minutos se desarrollan azúcares y aromas florales y afrutados; conforme avanza, esos compuestos delicados se degradan y aparecen los tostados y amargos. Un tueste corto se detiene en la primera fase.
Por eso un blonde tiene más acidez y más matices, y menos cuerpo y menos amargor. No es un café más flojo: es un café que expresa el grano en lugar del tueste.
La marca lo lanzó para atraer a quienes encontraban demasiado intenso su café habitual, y hoy es una de sus referencias con más recorrido entre quienes no se consideran cafeteros de tueste oscuro.
Ciento veinte cápsulas cubren dos meses con dos cafés al día. Es una referencia que conviene consumir sin dejar pasar demasiado tiempo, porque sus aromas son más volátiles que los de un tueste largo.
Compatible con la gama doméstica del sistema Nespresso de cualquier generación, salvo Vertuo.
La primera impresión viniendo del café español suele ser desconcertante. Falta el amargor de fondo al que el paladar está habituado y esa ausencia se lee como debilidad. Hacen falta unos días de adaptación para que empiecen a percibirse los matices que ocupan ese espacio.
Los tuestes claros son además más difíciles de extraer, porque el grano queda más denso y menos poroso. En cápsula ese problema viene resuelto de fábrica, que es una de las ventajas del formato frente al café en grano.
Acortar el agua concentra el dulzor y suaviza la acidez, mientras que alargarlo la acentúa y puede dejar la taza aguada. Es el ajuste contrario al que conviene en tuestes oscuros, donde alargar suaviza el amargor, y mucha gente aplica por costumbre el equivocado.
Guarda los tubos cerrados, en sitio seco y sin exposición al calor.
Tueste claro en cápsula: cómo sacar partido al Starbucks Blonde Espresso Roast para Nespresso
Los tuestes claros son el terreno natural del café de especialidad y llevan años ganando espacio, pero siguen siendo minoría en el consumo doméstico español, donde la tradición del tueste largo y del torrefacto pesa mucho. Encontrar un blonde en formato cápsula de gran distribución es relativamente reciente, y esta referencia fue de las que abrieron camino.
La primera impresión al probarlo viniendo del café español suele ser desconcertante. Falta el amargor de fondo al que el paladar está habituado, y esa ausencia se lee como debilidad. Hace falta un tiempo de adaptación, normalmente unos días, para que empiecen a percibirse los matices que ocupan ese espacio.
Merece la pena hacer ese esfuerzo aunque solo sea para saber si te gusta, porque abre una categoría entera. Quien descubre que disfruta de un tueste claro tiene por delante todo el universo de los cafés de origen; quien confirma que prefiere el oscuro al menos lo sabe con criterio propio.
Sobre la preparación, este café pide taza corta y agua no demasiado caliente. Los tuestes claros son más difíciles de extraer porque el grano queda más denso y menos poroso, así que si la máquina permite ajustar temperatura, el rango alto dentro de lo razonable ayuda. En cápsula ese parámetro viene fijado, pero sí puedes jugar con el volumen.
Concretamente, acortar el agua concentra el dulzor y suaviza la acidez, mientras que alargarlo la acentúa y puede dejar la taza aguada. Es el ajuste contrario al que conviene aplicar a los tuestes oscuros, donde alargar suaviza el amargor. Vale la pena tenerlo en cuenta porque mucha gente aplica por costumbre el ajuste equivocado.
Para bebidas con leche, conviene ser claro: un blonde queda muy discreto bajo mucha leche. Su acidez y sus notas cítricas no sobreviven a un vaso grande de lácteo, y el resultado suele decepcionar. Si en casa se preparan lattes, la referencia adecuada del catálogo es la oscura.
Sobre la conservación, los aromas volátiles de un tueste claro se degradan antes que los compuestos pesados de uno oscuro. El aluminio de la cápsula protege perfectamente mientras está sellada, pero conviene consumir el pack en un plazo razonable en lugar de apurar la fecha de consumo preferente.
Un apunte de mantenimiento que aquí importa más que en otras referencias: si la máquina se comparte con cafés muy tostados, los aceites depositados en la salida enmascaran por completo los matices de un blonde. Un enjuague con agua caliente sin cápsula antes de prepararlo cambia notablemente el resultado.
Un dato contraintuitivo que sorprende a mucha gente: los tuestes claros conservan algo más de cafeína que los oscuros, porque el proceso prolongado la degrada parcialmente. Lo que se percibe como fuerza en un café oscuro es amargor y cuerpo, no contenido de estimulante.
Sobre el formato, ciento veinte cápsulas cubren dos meses con dos cafés al día. En esta referencia concreta conviene no estirar mucho más ese plazo: los aromas volátiles de un tueste claro se degradan antes que los compuestos pesados de uno oscuro, aunque el aluminio proteja bien mientras la cápsula esté sellada.
El pack llega en su embalaje original de fábrica, con lote y fecha de consumo preferente a la vista.